Técnicas de restauración

Fase 4

Antes que nada...

se debe considerar cuales serán las especies focales: aquellas que requerirán una mayor supervisión y son representativas del lugar. En esta propuesta de proyecto de restauración, la especie focal a considerar es el encino prieto.

Propuestas

Con base en la información obtenida, realizamos una lluvia de ideas sobre las posibles rutas de acción a seguir, las presentamos a continuación.

- Establecimiento de una cerca viva con especies nativas

Como uno de los problemas más importantes es el aumento de la mancha urbana sobre el cerro, se podría colocar una cerca viva para contar con una delimitación física del cerro. Debería ser colocada en el perímetro del parque y ser conformada por plantas nativas.

Para determinar qué plantas nativas utilizar, es necesario considerar el tipo de vegetación actual en el parque, que incluyen matorrales de huaje, encinares, matorrales xerófilos, manchones de eucalipto y pastizales. La especie dominante en los matorrales de huaje es el huaje y la de los encinares es el encino prieto (Instituto Estatal de Ecología de Oaxaca, 2009).

El huaje (Leucaena esculenta), aunque no es una especie nativa, es una especie de uso múltiple con gran potencial para su uso en la restauración de suelos degradados. Se utiliza como cerca viva en franjas agroforestales o en plantaciones para forraje. Es excelente para el control de la erosión y mejoramiento del suelo puesto que presentan asociación con bacterias fijadoras de Nitrógeno, por ende, su hojarasca presenta una excelente relación Carbono-Nitrógeno (CONAFOR, s.f.).

El encino prieto (Quercus glaucoides) es un árbol subcaducifolio, de copa redonda, de crecimiento moderado, sombra densa y con buena tolerancia a plagas. Alcanza los 6 o 9 metros de altura, cuenta con un tronco de entre 40 y 70 cm de diámetro. Requiere de un tipo de suelo franco-arenoso o limoso. Su uso se recomienda para camellones, parques y jardines. Las principales afectaciones a la infraestructura urbana que podrían ocasionar es por su parte aérea por lo que dentro de su mantenimiento puede considerarse la poda para evitar interferencias (Gobierno Municipal de Puebla, s.f.).

- Extracción de malezas exóticas

Dentro de los ecosistemas presentes están los pastizales y cuentan fundamentalmente con dos especies: Bouteloua, género de poaceas nativas, y Rhynchelytrum repens, poacea originaria de África que se encuentra distribuida por casi todo el parque (sobretodo en zonas perturbadas) y que ejerce fuerte presión sobre las especies nativas (Instituto Estatal de Ecología de Oaxaca, 2009).

La extracción de malezas exóticas como R. repens> pudiera contribuir al restablecimiento de otras especies nativas.

- Reducción de los manchones de eucalipto

La presencia de especies exóticas como el eucalipto (Eucalyptus) también representa un problema, puesto que se trata de una especie que empobrece el suelo y compite agresivamente con otras especies por luz y nutrientes (Instituto Estatal de Ecología de Oaxaca, 2009).

Con el fin de detener el empobrecimiento del suelo y permitir el establecimiento de especies nativas, se puede proponer la tala de árboles de eucalipto. Esto también podría generar un beneficio a la sociedad si se genera un aprovechamiento de la madera obtenida.

- Translocación de suelos

Una vez disminuida la causa del empobrecimiento del suelo, puede comenzar su restauración con estrategias como la translocación de suelos. Esta estrategia implica mover suelo de una región sana a la región alterada para incorporar microorganismos y otros componentes que comiencen el proceso de restauración.

- Nucleación

Debido a la presencia de avifauna pueden considerarse estrategias como la nucleación. Es decir, colocar perchas en regiones del parque sin vegetación para que las aves se posen sobre ellas y trasladen semillas a esas zonas del cerro.

Ejemplo de perchas artificales (PRONATURA Veracruz, s/f)

- Control de fauna introducida

Debido al impacto severo que ocasiona la fauna introducida, pueden proponerse jornadas de esterilización de perros y gatos, y fomentar la creación de una cultura de cuidado animal y tenencia responsable.

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¿Qué prosigue?

Evaluación y priorización

Ahora, ya con una lluvia de ideas, se debe evaluar cuales son las propuestas más factibles y las que en un futuro puedan resolver el problema planteado en los objetivos

En vista del gran tamaño de los eucaliptos y su amplia distribución dentro del parque, puede decirse que la tarea de removerlos sería muy complicada, requeriría de mano de obra especializada, un tiempo de trabajo extenso, permisos especiales y posiblemente un costo monetario adicional. En ese sentido, puede considerarse que esta acción no es viable porque sólo podría realizarse de contar con todas las condiciones, como lo menciona esta página. También consideramos que no podría realizarse la translocación de suelos sin haber detenido una de las principales causas de su degradación.

Extraer malezas exóticas como Rhynchelytrum repens beneficiaría al ecosistema porque permitiría el establecimiento de especies nativas; sin embargo, esta labor es tardada y minuciosa, pues debe cuidarse que sólo se extraigan las especies exóticas. Por ello consideramos que aunque el beneficio de retirar las malezas es grande, puede resultar metodológicamente complejo.

No obstante, si se colocan perchas en puntos estratégicos del parque, como la zona norte donde hay una menor cantidad de árboles, pueden retirarse las malezas exóticas de esas zonas concretas y observar a lo largo del tiempo si ofrece los resultados esperados.

El establecimiento de una cerca viva contribuiría a reducir la problemática relacionada al objetivo, que es la pérdida de cobertura vegetal debido a la expansión de la mancha urbana. Esta destacaría de forma concreta los límites del parque y así se reduciría la probabilidad de que el área continúe decreciendo. Además, el establecimiento de raíces de los árboles utilizados como cerca favorece la retención del suelo, lo que reduciría el riesgo de deslaves y otros desastres en las inmediaciones del cerro que ponen en peligro la salud e integridad de la comunidad.

Como se ha mencionado previamente, el perímetro del parque es de aproximadamente 5993 metros. La distancia de siembra recomendada del huaje y del encino prieto es de 1.5 y 10 m, respectivamente. Por lo que el número de árboles a utilizar pudiera variar desde 599 hasta 2990 árboles, dependiendo de la especie utilizada.

Debido a la cantidad de árboles necesaria, no sería posible establecer la cerca en un único evento de restauración. Por ello debe plantearse como una visión a largo plazo y comenzar a dirigir los esfuerzos de reforestación que ya se realizan al perímetro del parque. Consideramos adecuado comenzar a sembrar los árboles en la zona noreste del parque, puesto que allí se encuentra el límite entre la zona de conservación del parque y la zona habitable. En la zona de conservación sólo podrían sembrarse encinos por disposición del reglamento del parque.

Posteriormente se puede continuar extendiendo la franja arbórea a la zona de reforestación y proceder con otras zonas del perímetro del parque. Aunque esto requeriría de un largo tiempo, el establecimiento de una cerca viva generaría grandes beneficios.